Fué una compra divertida. Y creedme que la cosa no está para chistes, pero estamos seguras de que nos las vais a quitar de las manos. Sin falsa modestia. Cuando eres consciente del esfuerzo que supone estar ahí, colección tras colección, (hablamos de empresas pequeñas, a las que los problemas se les multiplican) agradeces esa entrega y esa voluntad de seguir ahí cueste lo que cueste. Y unos meses más tarde nos ofrecen lo que casi ha sido un parto. Olé por la criatura. Y gracias por las ganas que le ponéis. Este invierno a triunfar.








2 comentarios:
¡Qué bonitas!
Besos,
infinitas gracias por entendernos tanto...y por saberlo explicar. ¡Así da gusto trabajar!
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