
Esto del posar. Me han pillado por sorpresa y el cachondeo ha sido mayúsculo. Venga ama ¡total por unas fotos!. Y además... si las críticas han sido tan buenas.
Vale, me arriesgo. Pero, tengo claro, que ni soy tan alta, tan rubia y tan buen tipo, como mis amigas del escaparate.
Está bien. Os diré que mi abrigo de punto es de Qubha, al igual que el pantalón pitillo y la camiseta. Las botas, de Salvador Sapena y el bolso de Tosca Blu. El foulard es de Sándalo.
Precioso ¿ a que sí ?
¿ Y el abrigo ? ¿ y las botas ?
No obstante, para alguien que debiera de estar vendiendo abrigos, es horrible ver el termómetro por encima de los quince grados en pleno mes de Diciembre. Y no voy a hablar de cambio climático, que creo que estos días hay un poco de revuelo.
Además, vengo con la cabeza a tope, llena de ideas. Una sorpresa que dejaré caer por aquí bien pronto. Un cúmulo de puntadas, una tras otra. Un trabajo que requiere tranquilidad (la que no tengo). Y quizás sea como el patchwork, que todavía tengo entre manos, pero al que le falta poco para ver el final. Pieza a pieza, sólo falta unirlas. Y el resultado tiene que ser tan bueno... que todavía me asusta.












































